Una mujer en China ha sufrido una severa censura debido a sus mensajes religiosos considerados ilegales por el gobierno en la aplicación DingTalk.
Esta noticia llega tras la aplicación de las Medidas Administrativas para los Servicios de Información Religiosa en Internet en marzo de este año. Los funcionarios chinos afirman que esta iniciativa era necesaria para hacer frente a los grupos religiosos que han «establecido lugares de actividad religiosa virtual e instituciones religiosas en Internet… que interrumpieron e impactaron en el orden normal de la gestión de los asuntos religiosos».
Según el China Christian Daily, la cristiana se quejó a DingTalk, una plataforma de comunicación y colaboración empresarial, y se enteró después de que su publicación de mensajes religiosos «ilegales» violaba una de las normas de la plataforma.
Ya había perdido sus privilegios de usuario en otras ocasiones, la más larga de las cuales fue de 28 días. Es habitual que a los cristianos se les prohíba el uso de la plataforma tras publicar contenido religioso.
Según las nuevas medidas de China, cualquiera que quiera compartir contenido religioso en línea debe «solicitarlo a los departamentos provinciales de asuntos religiosos, haciendo una declaración detallada sobre los requisitos de la licencia, los materiales de la solicitud, el nombre de usuario y el plazo de aceptación».
Ni los individuos ni las organizaciones religiosas pueden reunirse para compartir mensajes religiosos, enseñanzas u otra información en línea a menos que estén registrados y examinados por el Estado.
Fuente: PERSECUTION