La Colaboración Interreligiosa: un pilar fundamental para la paz y la tolerancia en nuestra sociedad

La Colaboración Interreligiosa un pilar fundamental para la paz y la tolerancia en nuestra sociedad

Sin duda alguna, el diálogo y la colaboración son elementos claves para lograr una sociedad justa, tolerante y unida. En el mundo en el que vivimos hoy en día, estos ingredientes son más necesarios que nunca para afrontar las nuevas amenazas y desafíos a los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas. Tal es su importancia que en 2010 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la primera semana de febrero de cada año como La Semana Mundial de la Armonía Interreligiosa. Esto se deba a que la colaboración entre confesiones, la comprensión mutua entre ellas y el diálogo interreligioso constituyen dimensiones fundamentales para construir una cultura de paz y armonía entre todas las personas independientemente de su fe. Es por ello mismo, que veremos cuál es la importancia de la colaboración interconfesional y que ejemplos concretos de ella podemos encontrar. 

Hans Küng, profesor de Teología ecuménica y presidente de la Fundación por una Ética Global, defiende la promoción del diálogo y colaboración interreligiosa afirmando que “No habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones. No habrá paz entre las religiones sin diálogo entre las religiones”. De esta manera ya se puede comenzar a evidenciar la importancia que posee la colaboración entre las diferentes comunidades religiosas del mundo, tanto para el prospero desarrollo de las naciones, como así también para la paz y el respeto entre los individuos. En pocas palabras, el diálogo interreligioso hace referencia a la interacción positiva y cooperativa entre personas de diferentes religiones, creencias o creencias espirituales, con el objetivo de promover el entendimiento entre las diferentes religiones para aumentar la aceptación y la tolerancia. Asimismo, cabe destacar que el diálogo interreligioso no tiene intención de cambiar las ideas de la gente acerca de sus religiones o creencias, sino que, muy por el contrario, intenta encontrar un terreno en común entre las religiones, para elaborar soluciones y planes de acción en conjunto a muchos de nuestros problemas comunes. 

La colaboración y el diálogo entre religiones viene acompañado indefectiblemente de la tolerancia y, en ultima instancia, de la paz. En este caso, la tolerancia no debe entenderse en el sentido pasivo y resignado de “aguantar, soportar o consentir”, sino en su sentido activo, es decir, como aquella capacidad de relacionarse y convivir con personas y grupos humanos pertenecientes a tradiciones culturales, religiosas y espirituales distintas de las nuestras, dentro del respeto a las diferencias y sin pretender imponer el propio credo o modo de vida. En otras palabras, tolerancia significa que vivamos religiosamente y dejemos que otros vivan religiosamente, que permitamos que nosotros y los demás seamos religiosos de la manera en la que queramos serlo. Es por ello mismo que la tolerancia es condición indispensable para la paz, así como ésta es condición necesaria para el desarrollo y la democracia.

Por otro lado, con el objetivo de obtener mejores y óptimos resultados, el diálogo religioso debe de poseer dos características primordiales: la correlacionalidad y la responsabilidad global. En primer lugar, la correlacionalidad implica que todos los participantes en el diálogo puedan expresar sus convicciones y opiniones con plena libertad. Esto quiere decir que las religiones deben ser consideradas iguales en derechos, que se reconozcan y se respeten las diferencias; lo que permite que efectivamente se compartan una diversidad de ideas y opiniones y, finalmente, las religiones aprendan unas de las otras. En segundo lugar, la otra característica del diálogo refiere a que sea globalmente responsable en las respuestas a los graves problemas de la humanidad y del planeta, que se convierten en imperativo para todas las religiones. De acuerdo a lo mencionado por Tamayo Acosta, Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones «Ignacio Ellacuría” Universidad Carlos III de Madrid, la principal preocupación de toda religión ha de dirigirse a la situación de pobreza y vulnerabilidad en que viven las mayorías humanas. Esto provoca que el conocimiento de Dios y la fe no se queden en el plano puramente doctrinal, sino que son llevados a la práctica y realidad: «practicar a Dios«. 

Teniendo en cuenta todo lo mencionado anteriormente, podemos anticipar que el dialogo y colaboración entre las diferentes comunidades religiosas posee una gran cantidad de beneficios para la sociedad y los Estados. Entre todos los aspectos positivos que se puede extraer, podemos mencionar los siguientes: 

  • Se fortalece las buenas relaciones interreligiosas en todos los niveles de la sociedad.
  • Se aumenta la conciencia de las diferentes y distintas comunidades religiosas en que se encuentra en una comunidad, país o región. Al mismo tiempo se abre la puerta para transitar por el camino de examinar las diferencias y semejanzas entre las religiones. 
  • Aumenta la comprensión entre las personas de creencias religiosas y no religiosas.
  • Se siembra y se estimula la actitud de la tolerancia entre los diferentes miembros de la comunidad, lo que en consecuencia permite mejorar la comprensión mutua, la armonía y la cooperación entre las personas.
  • El diálogo y la colaboración interconfesional constituyen una alternativa al fundamentalismo, al integrismo, al fanatismo, al dogmatismo y, a su vez, reduce las posibilidades de enfrentamientos entre culturas y religiones y toda amenaza totalitaria. 
  • Tamayo Acosta agrega que a favor del diálogo interreligioso aboga la historia de las religiones, que muestra la gran riqueza simbólica de la humanidad, la pluralidad de manifestaciones de lo sagrado, de lo divino, del misterio, y las múltiples respuestas a las preguntas por el sentido de la vida.

Ahora bien, ¿cómo se posicionan las diferentes religiones ante la colaboración interconfesional? Primeramente, el Hinduismo sostiene que ninguna religión es capaz, por sí sola, de satisfacer a todos los seres humanos. De acuerdo con Swami Sankarananda, presidente del Ramakrishna Math y Misión (India), cada uno debe tener la religión que dé satisfacción a sus inquietudes, es necesario que haya muchas religiones y que cada uno sea libre de elegir: «Tantas creencias, tantos caminos», afirma Ramakrishna, uno de los grandes profetas de esta religión. Por otro lado, el Budismo desarrolla una actitud de respeto y  amistad, hacia las otras religiones. Sin embargo, no se queda en el plano teórico del respeto y la amistad, sino que coopera con las demás religiones en las respuestas a los grandes problemas sociales, políticos y espirituales del mundo, siendo el Dalai Lama, la máxima expresión de ello. En cuanto al Judaísmo se puede decir que posee una larga historia de colaboración con otras creencias en el esfuerzo por construir una sociedad mejor. El Islam, por su parte, defiende el derecho fundamental de la libertad religiosa para toda persona. Es el propio texto sagrado del Corán que declara que la humanidad no tiene ni tendrá un mismo credo, dejando la puerta abierta para todo tipo de diálogo y colaboración con demás confesiones. Finalmente, al igual que las religiones previamente descritas, el Cristianismo defiende el diálogo interreligioso.

Por último, para terminar de destacar la importancia de la colaboración interreligiosa, se pueden citar ejemplos concretos de este tipo que han tenido lugar en diferentes partes del mundo y entre diferentes religiones en los últimos años. 

  • Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso (PCID) – 1964
  • IX Asamblea Mundial de Religiones por la Paz – 1970
  • El Concierto Papal para Conmemorar la Shoah (momento clave en las relaciones de fe católico-judía) – 1994
  • Declaración Conjunta de 1999 sobre la Doctrina de la Justificación (el Vaticano y la Federación Luterana Mundial comparten un entendimiento común)
  • Centro Internacional Rey Abdullah Bin Abdulaziz para el Diálogo Interreligioso e Intercultural (KAICIID) – 2005
  • Diálogo de Alto Nivel de la ONU sobre Cooperación Interreligiosa para la Paz (Entendimiento y cooperación intercultural e interreligiosa para la paz en la ONU) – 2007
  • «Una Palabra Común entre Ustedes y Nosotros»  (carta abierta de la comunidad musulmana a la religión cristiana en un esfuerzo por forjar el diálogo interreligioso) – 2007
  • Primer Encuentro del Foro Católico-Musulmán (El Papa Benedicto se reúne con eruditos musulmanes y líderes religiosos) – 2008
  • V Congreso Internacional de Juventud y Diálogo Interreligioso – 2013 

Todo ello, demuestra, una vez mas, lo efectivo e importante que es el diálogo y colaboración interreligiosa, especialmente en el mundo de hoy en día donde las amenzas a las libertades fundamentales de las personas están en vertiginoso ascenso. 

El anterior texto fue elaborado con información extraida de: Inter Faith Week; World Interfaith Harmony Week; Razones para el Diálogo Interreligioso y Academy for Cultural Diplomacy

Fuente: Sala de Prensa CNLR

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