La misión de la ONU en Bosnia expresó hoy su preocupación por una serie de incidentes contra bosnios musulmanes en el ente serbobosnio y pidió medidas contra el odio en el país, que entre 1992 y 1995 sufrió una cruenta guerra civil.
«Tales acontecimientos no tienen su lugar en una sociedad democrática. Alargan los sufrimientos de los sobrevivientes y de las familias de las víctimas, que merecen respeto y compasión», señala la nota publicada en la red social Facebook.
La ONU indica que los incidentes, ocurrieron en los días pasados en las ciudades de Bijeljina, Prijedor, Foca, Gacko, Visegrad, el distrito de Brcko y en otras localidades.
La ONU pidió a las autoridades y instituciones de «todos los niveles» en Bosnia-Herzegovina medidas para impedir cualquier muestra de discriminación y odio que aumentan la inseguridad y desconfianza.
Los bosniomusulmanes, minoría en el ente serbio de Bosnia, fueron en los días pasados objeto de amenazas y provocaciones con canciones que glorifican al criminal de guerra Rato Mladic, condenado a cadena perpetua por el genocidio en Srebrenica, entre otros crímenes.
En las calles de Prijedor se gritaron lemas en apoyo a Mladic, responsable de la matanza de unos 8.000 musulmanes de Srebrenica en 1995.
Prijedor es una de las ciudades más afectadas en la guerra, donde fueron asesinados unos 3.000 civiles musulmanes y croatas a mano de las fuerzas serbobosnias.
Los incidentes tuvieron lugar en un ambiente de acalorada retórica nacionalista ante la celebración del 9 de enero, día nacional del ente serbobosnio que musulmanes y croatas consideran dicriminatorio.
El país vive una de las mayores crisis desde la guerra debido a las amenazas secesionistas del líder nacionalista serbobosnio, Milorad Dodik.
La crónica inestabilidad y las tensiones en Bosnia-Herzegovina han aumentado desde el pasado verano, cuando el ex Alto Representante Internacional, Valentin Inzko, prohibió la negación del genocidio y glorificación de crímenes de guerra, que los serbios interpretaron como un acto hostil contra ellos.
Fuente: SWI