“Líbranos de la cultura de la muerte y del descarte”; “solo en tus manos reside el hacer vivir”; “la vida es un presente precioso del universo”, fueron algunos de los ruegos expresados por judíos, musulmanes y diversas vertientes cristianas
La cita fue en la sede porteña de la Conferencia Episcopal Argentina y la representación tan variada que hasta se escucharon rezos en arameo y quechua, así como en árabe y hebreo.
Monseñor Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, tuvo las palabras de bienvenida como anfitrión de este encuentro de oración interreligiosa «por las dos vidas», en el que se expresaron valores comunes en un texto que fue leído en común y luego cada culto rezó, según su rito, oraciones que fueron escuchadas en silencio por todos. En el cierre, se leyó la oración de San Francisco («Señor, haz de mí un instrumento de tu paz»), los presentes se dieron el saludo de la paz y sonó la canción «Gracias a la vida» de la chilena Violeta Parra.
En este encuentro, que tuvo lugar en el marco de la Jornada de oración y ayuno y del compromiso por la vida #ValeTodaVida, asumido por la Iglesia Católica, estuvieron también presentes las autoridades de la Secretaría de Culto de la Nación, Santiago Estrada y Alfredo Abriani, y de la Ciudad, Federico Pugliese.
En todas las intervenciones hubo lógicamente referencias al proyecto de ley de legalización del aborto que se debate en el Congreso, a la necesidad de que se respete la objeción de conciencia y al compromiso de defender las dos vidas.
Participaron rabinos, sacerdotes y obispos, pastores, referentes de la comunidad islámica, de la religión afro-argentina y de la cosmovisión indígena.
«Agradezco a mis ancestros el poder estar aquí hoy; sí a la vida, sí al derecho a nacer«, dijo por ejemplo Leonardo Allegue, de la Agrupación social, cultural y religiosa africanista, quien también aludió a la «difícil etapa» que se vive en Argentina porque «se está atentando directamente contra la manifestación más pura de Tu esencia que es un nuevo ser».
A la misma sacralidad de la vida aludió Sisquito Flores, de la cultura Quechua, miembro de la Universidad del Consejo Cultural Indígena (Flores): «Respetemos la vida en unión con la Pachamama, somos parte del mismo aliento que nos hace iguales.. una sola vida, un solo aliento. la vida es un presente precioso del universo».
A continuación, el texto de valores comunes leído en común:
Nos unimos en el agradecimiento por la vida de todos los argentinos de las generaciones pasadas, presentes y futuras, convencidos del valor de cada vida y asumiendo juntos la responsabilidad de defenderla, invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia como afirma el Preámbulo de la Constitución Nacional.
Nos unimos en el cuidado de la vida, don valioso y a la vez frágil, amenazado por los diferentes tipos de adicciones, por la pobreza y la marginalidad, y por diversas formas de violencia en las que muchas personas ven en peligro su existencia, particularmente, el aborto que amenaza la vida recién concebida.
Nos unimos para sostener y promover el valor del derecho a la vida y de su dignidad. Lo hacemos apoyados en nuestras distintas tradiciones en diálogo con la ciencia, como personas que amamos la vida; y en consonancia con iniciativas cristianas e interreligiosas a favor de la vida en nuestro continente.
Nos unimos en el testimonio de defender conjuntamente, el derecho a la vida y el derecho a la libertad religiosa y objeción de conciencia, porque cada uno de ellos tiene una importancia primordial, el primero por ser el soporte de todos los demás derechos, y el segundo por estar íntimamente relacionado con el primer deber del hombre de reconocer la gratuidad de Dios.
Fuente: Infobae