«La dureza de las medidas que hubo que adoptar para hacer frente a la emergencia sanitaria -combinada con el laicismo y la secularización de nuestras sociedades- ha llevado en muchos casos a cuestionar el servicio de la Iglesia como algo esencial y a no respetar la libertad de religión y de culto, dejando de lado u olvidando el papel clave de la religión en las sociedades europeas». El secretario general de Comece, Manuel Barrios, ha apoyado en declaraciones a Sir, la postura de los obispos italianos contra la situación de las misas en su país.

Para Barrios, la libertad religiosa y de culto «es un derecho fundamental y una necesidad real para muchas personas, especialmente en esta pandemia»,por lo que «la reapertura de las iglesias y del culto público, en cumplimiento de las normas de precaución sanitaria, debe ser llevada a cabo por las autoridades civiles de manera clara y no arbitraria, respetando plenamente la esfera de competencia de las instituciones eclesiales y en diálogo con ellas».

«En el contexto de la creciente atención que presta la Unión Europea al respeto de los derechos fundamentales y el imperio de la ley en los Estados miembros, la vigilancia del respeto de este derecho fundamental a la libertad de religión, en el contexto más amplio de las políticas anti-Covid-19 y el proceso de retorno a la normalidad, puede ser objeto de una importante contribución de la UE y así lo esperamos», concluyó el secretario general de Comece.

Fuente: Religión Digital