{"id":77282,"date":"2022-03-02T09:44:32","date_gmt":"2022-03-02T15:44:32","guid":{"rendered":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/news\/?p=77282"},"modified":"2022-03-02T11:30:22","modified_gmt":"2022-03-02T17:30:22","slug":"india-aun-no-hay-justicia-para-los-adolescentes-musulmanes-atacados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/?p=77282","title":{"rendered":"(India) No hay justicia para adolescentes musulmanes atacados"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos chicos, Mohammed Sameer y Mohammed Saif, fueron tiroteados en 2020, durante los mort\u00edferos disturbios ocurridos en Delhi, la capital india.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ten\u00edan 15 y 16 a\u00f1os, dos de los cientos de v\u00edctimas de la peor violencia antimusulmana de Delhi en m\u00e1s de 30 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s, sus vidas est\u00e1n paralizadas y nadie ha comparecido ante la justicia por haberles disparado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sameer est\u00e1 paralizado de cintura para abajo, mientras que Saif lucha por mantenerse en pie tras varias rondas de cirug\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abRecuerdo un disparo repentino en la espalda. Creo que no me di cuenta de que era una bala. Ca\u00ed al suelo, cubierto de sangre. Intent\u00e9 levantarme desesperadamente, pero por mucho que lo intentara, mis piernas no se mov\u00edan\u00bb, recuerda Sameer, que ahora tiene 17 a\u00f1os, mientras se coloca unos pantalones de ch\u00e1ndal de gran tama\u00f1o en las piernas en su casa de Mustafabad, al noreste de Delhi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El adolescente, alto y demacrado, mira fijamente un rayo de sol invernal que se refleja en una pared frente a la cama individual de su casa. Est\u00e1 p\u00e1lido, tiene los dedos de los pies doblados hacia dentro y sus piernas son desproporcionadamente delgadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lluvia de balas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Poco despu\u00e9s de las 15:15 horas del 24 de febrero de 2020, Sameer, un chico jovial que se preparaba para los ex\u00e1menes de noveno grado, se dirig\u00eda a su casa despu\u00e9s de asistir a una congregaci\u00f3n religiosa en una mezquita de Kasab Pura, a unos 14 km de su casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al llegar a la rotonda m\u00e1s cercana a su casa, vio grupos de hombres gritando agrupados en la calle. Preocupado, sigui\u00f3 caminando, pasando nervioso por delante de las tiendas cerradas mientras sonaban en las calles los c\u00e1nticos de \u00abJai Shri Ram\u00bb (Gloria al Se\u00f1or Rama), un saludo hind\u00fa apropiado como grito de guerra por las turbas supremacistas hind\u00faes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego, de repente, fueron ahogados por los disparos de las armas. Una bala le alcanz\u00f3 la espalda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abRecuerdo que me qued\u00e9 tirado en medio de la calle hasta que unos vecinos corrieron a recogerme. Me llevaron a casa y cerraron las puertas detr\u00e1s de ellos\u00bb, dijo el segundo de seis hermanos, se\u00f1alando la marca de bala a un dedo de distancia de su columna vertebral. La bala que, casi instant\u00e1neamente, le caus\u00f3 la par\u00e1lisis total de la parte inferior del cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Menos de 24 horas despu\u00e9s, el 25 de febrero, el hijo del propietario de un peque\u00f1o taller mec\u00e1nico corri\u00f3 una suerte similar a 4 km de distancia, en la zona de Kardampuri. En un raro cambio de su rutina, Saif acompa\u00f1aba a su padre al taller ese d\u00eda, ya que su escuela estaba cerrada por la preparaci\u00f3n de los ex\u00e1menes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l no lo sab\u00eda, pero ese d\u00eda se producir\u00eda el episodio m\u00e1s mort\u00edfero de los mort\u00edferos disturbios, registr\u00e1ndose el 73% de la cifra oficial de 53 muertos. Los residentes del noreste de Delhi, presos del p\u00e1nico, hicieron m\u00e1s de 7.500 llamadas de emergencia mientras las multitudes merodeaban de calle en calle, quemando casas y negocios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando regresaba a su casa hacia el mediod\u00eda, vio el carril que conduc\u00eda a su casa lleno de polic\u00edas armados, personal paramilitar, barricadas y multitudes de hind\u00faes y musulmanes en lados opuestos. El joven de 16 a\u00f1os se perdi\u00f3 entre la multitud de su lado de la barricada. Estaban reunidos para impedir que grandes turbas hind\u00faes armadas entraran en su barrio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEra tenso, pero no violento. Sin embargo, de repente, parec\u00eda que llov\u00edan balas. Los hombres del otro lado de las barricadas se subieron a los carriles y terrazas del metro y empezaron a disparar a la multitud de este lado\u00bb, recuerda Saif, visiblemente agotado. Est\u00e1 sentado, con las piernas dobladas, sobre una gran alfombra en su terraza, con vistas al carril del metro en la zona de Shahdara, donde su familia se traslad\u00f3 tras los disturbios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Saif vivi\u00f3 con una bala cerca del f\u00e9mur durante m\u00e1s de dos meses. Confinado a su cama durante m\u00e1s de nueve meses, el segundo de dos hermanos apenas puede caminar ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSe ha ca\u00eddo por las escaleras unas cuantas veces. Le decimos que no se baje tantas veces, pero s\u00e9 que lo \u00fanico que quiere es volver a sentirse normal\u00bb, explica su madre, Hoor Bano. Viven en una casa de una sola habitaci\u00f3n en el segundo piso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Violencia mortal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En medio del caos del d\u00eda en que dispararon a los ni\u00f1os, los familiares y vecinos recurrieron a los primeros auxilios b\u00e1sicos, utilizando cualquier tela que tuvieran a mano para detener la hemorragia, mientras las turbas con porras y armas de fuego imped\u00edan que las ambulancias llegaran al barrio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras una tortuosa b\u00fasqueda de un veh\u00edculo, ambos fueron trasladados a uno de los centros m\u00e9dicos gubernamentales m\u00e1s cercanos, el Hospital Guru Teg Bahadur (GTBH).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa semana de violencia mortal en la capital de la India, s\u00f3lo la sala de urgencias del GTBH admiti\u00f3 a 298 heridos, 28 de los cuales eran menores. Un total de 372 personas ingresaron en el hospital con heridas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, no se ha registrado oficialmente la naturaleza o la gravedad de estas lesiones. Algunos han sido sometidos a un extenso tratamiento en los \u00faltimos dos a\u00f1os, y algunos siguen con discapacidades en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abO\u00ed decir a un m\u00e9dico que mis operaciones y la medicaci\u00f3n habr\u00edan costado al menos 7-8 lakhs [9.300-10.600 d\u00f3lares], si no m\u00e1s\u00bb, dice Saif, que aspiraba a ser abogado, a Al Jazeera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSigo haciendo fisioterapia todos los d\u00edas. He temido por mi padre. S\u00e9 que no puede permit\u00edrselo sin la ayuda\u00bb, dice en voz baja, mientras su padre, Mohammed Irshad -el \u00fanico sost\u00e9n de la familia- se dirige a una cocina improvisada en el sal\u00f3n contiguo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ingresos de su padre eran apenas suficientes para cubrir las necesidades b\u00e1sicas de los cuatro miembros de la familia. Dado que la \u00fanica ayuda estatal proporcionada a la familia era la indemnizaci\u00f3n de 200.000 rupias (2.660 d\u00f3lares), necesitaron un amplio apoyo de las organizaciones de la sociedad civil y concesiones de los m\u00e9dicos para garantizar el tratamiento y los medicamentos adecuados para su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa primera intervenci\u00f3n quir\u00fargica de Saif, junto con los medicamentos posteriores, agotaron la indemnizaci\u00f3n proporcionada por el Estado. Entonces fuimos de puerta en puerta buscando ayuda\u00bb, dijo su padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Indemnizaciones inadecuadas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La violencia se desencaden\u00f3 despu\u00e9s de que grupos de la derecha hind\u00fa vinculados al partido gobernante, el Bharatiya Janata Party (BJP), atacaran a los manifestantes que protestaban contra una controvertida ley de ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Naciones Unidas consideran que la Ley de Enmienda de la Ciudadan\u00eda, que impide la naturalizaci\u00f3n de los inmigrantes musulmanes, es fundamentalmente discriminatoria. Los musulmanes temen que la CAA, junto con el proyecto de registro nacional de ciudadanos, les prive de sus derechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi dos millones de personas se enfrentan a la apatridia tras ser excluidas de un registro de ciudadan\u00eda publicado en 2019 en el estado nororiental de Assam. Muchos de ellos son musulmanes, a los que el BJP ha etiquetado como banglades\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como resultado, la aprobaci\u00f3n de la CAA en diciembre de 2019 provoc\u00f3 protestas lideradas por los musulmanes -que representan casi el 15 por ciento de los 1.400 millones de personas del pa\u00eds- en todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los l\u00edderes del BJP en el poder y sus partidarios calificaron a los manifestantes anti-CAA de antinacionales y les advirtieron que dejaran las sentadas en el sureste y noreste de Delhi, zonas con una importante poblaci\u00f3n musulmana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan los registros oficiales, murieron 53 personas, la mayor\u00eda de ellas musulmanas, hubo cientos de heridos, se destruyeron comercios y viviendas, y miles de personas fueron desplazadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las familias de los muertos en los disturbios recibieron un mill\u00f3n de rupias indias (13.300 d\u00f3lares), y los \u00abheridos graves\u00bb recibieron 200.000 rupias indias (2.660 d\u00f3lares) como indemnizaci\u00f3n por parte de las autoridades de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, varios expertos han se\u00f1alado defectos en el plan de indemnizaciones, que no tiene en cuenta el tipo de lesiones, ni sus efectos en los medios de vida de las v\u00edctimas y sus familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gobierno tambi\u00e9n prometi\u00f3 tratamiento \u00abgratuito\u00bb para las v\u00edctimas en hospitales p\u00fablicos y privados. Pero el tratamiento al que pudieron acceder Sameer y Saif parece indicar que no fue as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los activistas se\u00f1alan que la mayor\u00eda de las v\u00edctimas pertenec\u00edan a la clase trabajadora y la falta de apoyo estatal suficiente agrav\u00f3 su situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abComo la mayor\u00eda de las v\u00edctimas de la violencia, los dos chicos pertenecen a familias de clase trabajadora que apenas pueden llegar a fin de mes\u00bb, dijo Rahil Chatterjee, activista social que trabaja con supervivientes de la violencia desde hace dos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTen\u00edan toda la vida por delante: estudiar, mantener a sus familias. En cambio, hoy sus vidas giran en torno a la pr\u00f3xima cita en el hospital\u00bb, dijo a Al Jazeera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras que la educaci\u00f3n de Saif se detuvo debido al cierre nacional de COVID-19 impuesto un mes despu\u00e9s de la violencia, Sameer tuvo un impedimento adicional. Despu\u00e9s de su paraplejia, su instituto dijo que no ten\u00eda los \u00abrecursos adecuados\u00bb para apoyar la educaci\u00f3n del joven de 15 a\u00f1os. Por un lado, la instituci\u00f3n p\u00fablica no ten\u00eda una rampa para sillas de ruedas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, la direcci\u00f3n del centro dijo estar preocupada por el efecto que la presencia de Sameer tendr\u00eda en el \u00abbienestar mental de los dem\u00e1s estudiantes\u00bb y le pidi\u00f3 que se reincorporara cuando estuviera \u00abmejor\u00bb. En otras palabras, cuando ya no tenga una discapacidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLe pedimos que se marchara s\u00f3lo por su bienestar\u00bb, dijo la direcci\u00f3n de la escuela, ignorando las preguntas sobre la ausencia de una rampa en la escuela gestionada por el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin otra opci\u00f3n, Sameer, aspirante a ingeniero, continuar\u00e1 ahora su educaci\u00f3n de forma virtual en el Instituto Nacional de Ense\u00f1anza Abierta, un programa de aprendizaje a distancia gestionado por el gobierno central.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Investigaciones policiales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dos chicos dicen que la polic\u00eda les llam\u00f3 para registrar una denuncia despu\u00e9s de que les dieran el alta en abril de 2020. \u00abNo he sabido nada de ellos desde entonces\u00bb, se encoge de hombros Saif, que es el menor de dos hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los agentes encargados de la investigaci\u00f3n del caso de Saif y Sameer se negaron a compartir los detalles de la investigaci\u00f3n con Al Jazeera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s, los juicios a\u00fan no han comenzado en sus casos. Casi 2.000 personas fueron detenidas tras los disturbios antimusulmanes, pero s\u00f3lo una ha sido condenada hasta ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los supervivientes y los testigos han acusado a la polic\u00eda de Delhi de presionar a la gente para que abandone los casos, y el Tribunal Superior de Delhi ha denunciado a la polic\u00eda por una \u00abinvestigaci\u00f3n deficiente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Human Rights Watch ha acusado a la polic\u00eda de Delhi de detener a los estudiantes y activistas que impulsaron las protestas contra la CAA con cargos de motivaci\u00f3n pol\u00edtica en lugar de llevar a cabo investigaciones adecuadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un comunicado publicado la semana pasada, el organismo de derechos humanos con sede en Nueva York afirm\u00f3 que las investigaciones policiales se han caracterizado por \u00abla parcialidad, los retrasos, la inexactitud, la falta de pruebas adecuadas y el incumplimiento de los procedimientos apropiados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La polic\u00eda de Delhi se neg\u00f3 a comentar las acusaciones de HRW.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDejemos que se presenten los pliegos de cargos y que se siga el debido proceso\u00bb, declar\u00f3 a Al Jazeera Anil Mittal, funcionario de relaciones p\u00fablicas adicional\/consultor de la Polic\u00eda de Delhi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De vuelta a Mustafabad, tras cuatro operaciones en dos a\u00f1os, Sameer sigue decidido a caminar alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDicen que soy discapacitado. Sin embargo, intento levantarme todos los d\u00edas, s\u00f3lo quiero volver a caminar por mi barrio. No s\u00e9 si lo conseguir\u00e9 alg\u00fan d\u00eda, pero s\u00e9 que no puedo dejar de intentarlo\u00bb, dice Sameer con una sonrisa cansada mientras su madre se limpia tranquilamente una l\u00e1grima del rostro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde su cama se ven las m\u00e1quinas abandonadas que su familia utilizaba para fabricar bolsos de mujer para vender en el mercado. No han podido volver a trabajar, desde que se impuso el primer cierre nacional de COVID-19.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con todos sus recursos financieros gastados para cubrir la medicaci\u00f3n y el tratamiento de Sameer, la familia se ha visto obligada a depender de la ayuda financiera de organizaciones de la sociedad civil y de familiares para satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas durante los \u00faltimos dos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dos adolescentes han vivido as\u00ed durante dos a\u00f1os, al igual que los cientos de otras v\u00edctimas del noreste de Delhi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSinceramente, no s\u00e9 qu\u00e9 significa &#8216;justicia&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfLo sentir\u00e9 cuando atrapen a la persona que me hizo esto, o el d\u00eda que pueda volver a caminar? No lo s\u00e9\u00bb, dijo Sameer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuente: <a href=\"https:\/\/www.aljazeera.com\/news\/2022\/3\/2\/the-living-memories-of-the-2020-delhi-riots-in-india\">ALJAZEERA<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos chicos, Mohammed Sameer y Mohammed Saif, fueron tiroteados en 2020, durante los mort\u00edferos disturbios ocurridos en Delhi, la capital india. Ten\u00edan 15 y 16 a\u00f1os, dos de los cientos de v\u00edctimas de la peor violencia antimusulmana de Delhi en m\u00e1s de 30 a\u00f1os. 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