{"id":72604,"date":"2021-08-03T12:10:01","date_gmt":"2021-08-03T18:10:01","guid":{"rendered":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/news\/?p=72604"},"modified":"2021-08-03T12:10:01","modified_gmt":"2021-08-03T18:10:01","slug":"mozambique-no-podran-quemar-a-jesus-pastores-atienden-a-los-supervivientes-de-la-insurgencia-violenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/?p=72604","title":{"rendered":"(Mozambique) \u00abNo podr\u00e1n quemar a Jes\u00fas\u00bb: Pastores atienden a los supervivientes de la insurgencia violenta"},"content":{"rendered":"<p>En abril, cuando hombres armados empezaron a atacar su pueblo en plena noche, un pastor de una iglesia local del norte de Mozambique despert\u00f3 a su familia para que huyera. Se llev\u00f3 a sus dos hijos mayores y su mujer a los dos menores. En medio del caos y la confusi\u00f3n, los gritos y los disparos, escaparon en dos direcciones diferentes.<\/p>\n<p>El pastor y sus hijos se escondieron en el monte circundante toda la noche antes de volver al pueblo, cerca de la ciudad de Palma, para buscar al resto de su familia. A la ma\u00f1ana siguiente, encontr\u00f3 su choza derrumbada y los restos de su hijo de cuatro a\u00f1os, que hab\u00eda sido decapitado por los atacantes. Lo \u00fanico que pudieron hacer \u00e9l y sus hijos fue cavar un agujero en la tierra para enterrar el cuerpo del peque\u00f1o y llorar juntos. A d\u00eda de hoy, su mujer y su segundo hijo menor siguen desaparecidos.<\/p>\n<p>Este pastor comparti\u00f3 su historia con CT a trav\u00e9s de socios ministeriales de habla inglesa en Mozambique. Pidi\u00f3 que su nombre y el de su pueblo permanecieran en el anonimato por razones de seguridad, pero su historia no es la \u00fanica, ya que el conflicto se intensifica en la provincia septentrional de Cabo Delgado.<\/p>\n<p>Innumerables civiles inocentes huyen de la zona, donde los insurgentes han quemado aldeas enteras y han maltratado a sus habitantes, incluyendo la decapitaci\u00f3n, el reclutamiento, la captura, la esclavizaci\u00f3n y la comisi\u00f3n de delitos sexuales contra ellos. La violencia ha matado a miles de personas y ha desplazado a m\u00e1s de 800.000, una cifra que est\u00e1 creciendo r\u00e1pidamente y que pronto podr\u00eda alcanzar el mill\u00f3n, advierten los funcionarios de las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>\u00abEl norte de Mozambique, especialmente la provincia de Cabo Delgado (&#8230;) se est\u00e1 viendo afectado por los insurgentes isl\u00e1micos, que en alg\u00fan momento afirman estar vinculados con el Estado Isl\u00e1mico\u00bb, dijo Mauricio Magunhe, coordinador de fe y desarrollo de World Vision Mozambique.<\/p>\n<p>\u00abPara los cristianos que viven en esa zona, es muy importante tener la palabra de Dios para que pueda renovar su fe y su esperanza en un momento tan turbulento. La palabra de Dios puede utilizarse en los esfuerzos para la construcci\u00f3n de la paz en esa zona, as\u00ed como en el pa\u00eds en su conjunto\u00bb, dijo. \u00abSi trabajamos juntos como ciudadanos mozambique\u00f1os y como l\u00edderes de diferentes religiones, es posible educar a nuestro pueblo para que no se adapte a ese tipo de situaciones que traen mucha destrucci\u00f3n y dolor para nuestra gente\u00bb.<\/p>\n<p>Las atrocidades de los \u00faltimos cuatro a\u00f1os recuerdan a los a\u00f1os 80 y 90, un periodo tumultuoso en el que una serie de conflictos sociopol\u00edticos sacudieron el continente africano, como el genocidio de Ruanda y la propia guerra civil de Mozambique, que dur\u00f3 16 a\u00f1os, de 1977 a 1992. En las \u00faltimas dos d\u00e9cadas y media, sin embargo, Mozambique ha disfrutado de una relativa paz y estabilidad, aparte de sufrir desastres naturales en los \u00faltimos a\u00f1os, como el cicl\u00f3n Idai en 2019.<\/p>\n<p>Los cristianos constituyen m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n en el conjunto del pa\u00eds, pero son menos frecuentes en las provincias del norte, donde la insurgencia se ha afianzado. En lugar de abandonar la zona y priorizar su propia seguridad, muchos pastores locales y creyentes nacionales se quedan en la provincia para servir entre sus compa\u00f1eros supervivientes.<\/p>\n<p>En las aldeas cercanas y en los campamentos improvisados instalados en toda la regi\u00f3n, estos l\u00edderes religiosos se asocian con un pu\u00f1ado de ministerios, misioneros y organizaciones humanitarias cristianas para distribuir alimentos, suministros y kits de agricultura, as\u00ed como para rezar con la gente, predicar el evangelio y repartir miles de biblias de audio alimentadas por energ\u00eda solar a todos los que lo pidan. Y en medio de una crisis impensable, informan de que miles de personas est\u00e1n llegando a la fe en Cristo.<\/p>\n<p>\u00abCuando llegamos por primera vez, ten\u00edamos los brazos cruzados; est\u00e1bamos tristes y enfadados\u00bb, dijo otro pastor cuya familia sigue desaparecida. Tambi\u00e9n pidi\u00f3 que CT no publicara su nombre por temor a nuevos ataques. \u00abPero porque servimos, somos fuertes. Porque servimos, somos felices. En un momento de dificultad o en un momento de facilidad, serviremos al Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>Desde estos campos, un pastor tras otro comparti\u00f3 sus testimonios. Uno de ellos cit\u00f3 el Salmo 23, diciendo que mientras \u00e9l y su familia caminaban junto a cad\u00e1veres a ambos lados, encontraron consuelo en la frase: \u00abAunque camine por el valle de la sombra de la muerte, no temer\u00e9 ning\u00fan mal\u00bb. Otro pastor, que lo ha perdido todo, dijo: \u00abPueden quemar nuestras casas, pueden quemar nuestra comida, pero no pueden quemar a Jes\u00fas de m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Antonio Matimbe, un nativo del pa\u00eds que ha trabajado para World Vision Mozambique durante m\u00e1s de diez a\u00f1os, visit\u00f3 recientemente un campamento para personas desplazadas por la violencia. Dijo que al principio pens\u00f3 que todo el mundo parec\u00eda estar bien. \u00abPero cuando empec\u00e9 a escuchar las historias, fue cuando me di cuenta de la dimensi\u00f3n del desastre y de la situaci\u00f3n por la que ha pasado la gente en Cabo Delgado\u00bb, dijo a CT. \u00abMe abri\u00f3 los ojos a las cosas reales que han pasado, especialmente cuando hablamos de los ni\u00f1os: han sido testigos de cosas que no deber\u00edan presenciar siendo ni\u00f1os\u00bb.<\/p>\n<p>Matimbe, que gestiona las comunicaciones en la oficina nacional de World Vision Mozambique, todav\u00eda tiene recuerdos v\u00edvidos de la guerra civil, cuando viv\u00eda en una aldea rural con su abuela. De ni\u00f1o, le despertaban en mitad de la noche, alertados por la aproximaci\u00f3n de los militares, y recuerda haber corrido en la oscuridad para esconderse y dormir en el monte hasta la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Pero todo esto no es nada, dice, para lo que enfrentan los ni\u00f1os de Cabo Delgado. Ni\u00f1os de tan solo cuatro a\u00f1os llevar\u00e1n para siempre el recuerdo de familiares, vecinos y amigos asesinados delante de ellos, o de la violencia f\u00edsica o sexual que han sufrido.<\/p>\n<p>Una de las prioridades de Visi\u00f3n Mundial es ofrecer asesoramiento en los campos, ya que la mayor\u00eda de los supervivientes han sufrido un trauma inimaginable. La organizaci\u00f3n se asocia con el consejo religioso de Mozambique y trabaja con funcionarios locales para formar y equipar a los trabajadores de los campamentos para que reconozcan y respondan a los s\u00edntomas relacionados con el trauma.<\/p>\n<p>En estos casos, dice Matimbe, \u00abel apoyo psicol\u00f3gico es tan importante como proporcionarles comida y agua, porque estos traumas -si no se gestionan bien, si los ni\u00f1os no pueden recuperarse de ello- no sabemos qu\u00e9 tipo de adultos se pueden esperar\u00bb.<\/p>\n<p>Mozambique ha pasado recientemente a ocupar el puesto 45 en la Lista de Vigilancia Mundial de naciones con cristianos perseguidos, despu\u00e9s de que al menos 300 creyentes hayan sido asesinados por su fe y 100 ataques a iglesias locales, bases ministeriales y otros establecimientos cristianos, como cl\u00ednicas de misiones m\u00e9dicas. Estas estad\u00edsticas fueron validadas en el \u00faltimo per\u00edodo de informes y recogidas directamente por los equipos de encuesta de m\u00faltiples fuentes sobre el terreno.<\/p>\n<p>\u00abNo se trata de uno o dos atentados diferentes, sino de una serie de ataques, y est\u00e1n por todas partes. El ISIS est\u00e1 tratando de afianzarse en esta regi\u00f3n del norte de Mozambique\u00bb, dice David Curry, de Open Doors USA. \u00abEs complicado, por supuesto, por todos los diferentes asuntos pol\u00edticos&#8230; pero lo esencial es que los cristianos est\u00e1n realmente en la zona de peligro porque el grupo Estado Isl\u00e1mico tiene all\u00ed una ideolog\u00eda que justifica estos ataques\u00bb.<\/p>\n<p>La insurgencia en Mozambique tiene como objetivo no s\u00f3lo a los creyentes, sino a innumerables civiles inocentes de todas las edades y religiones. A pesar de que la poblaci\u00f3n est\u00e1 dividida entre musulmanes y cristianos, el pa\u00eds ha disfrutado de una larga historia de armon\u00eda religiosa debido al papel singularmente influyente de sus l\u00edderes religiosos en la sociedad.<\/p>\n<p>World Vision, una organizaci\u00f3n humanitaria evang\u00e9lica que tiene una fuerte presencia en Mozambique desde 1983, empez\u00f3 a facilitar encuentros interreligiosos hace un a\u00f1o para rezar por la paz y la estabilidad pol\u00edtica. El \u00faltimo evento se celebr\u00f3 en persona el mes pasado en la Plaza de la Paz de la capital, Maputo -a un par de kil\u00f3metros de la sede nacional de World Vision- y se grab\u00f3 en directo y se transmiti\u00f3 por Internet.<\/p>\n<p>Entre las personalidades que asistieron al acto se encontraban el ex presidente de Mozambique, Joaquim Alberto Chissano, y el obispo anglicano retirado Dinis Sengulane.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo es una conocida figura de la fe nacional que entabl\u00f3 el primer contacto con el grupo rebelde Renamo en 1989, un acto que inici\u00f3 las negociaciones de paz y finalmente condujo al tratado oficial firmado por ambas partes en 1992, poniendo fin al comunismo, declarando la libertad religiosa para todos e iniciando veintitantos a\u00f1os de paz en la naci\u00f3n. Estos mismos l\u00edderes tambi\u00e9n desempe\u00f1aron un papel para frenar el retorno del conflicto armado selectivo en 2013 por parte del partido de la oposici\u00f3n, Renamo hacia el partido actual, Frelimo.<\/p>\n<p>En la actualidad, el Consejo Cristiano de Mozambique -que incluye a l\u00edderes ortodoxos, cat\u00f3licos y protestantes- vuelve a unirse a nivel nacional para liderar el pa\u00eds en una renovada lucha por la paz y la estabilidad pol\u00edtica. Adem\u00e1s de celebrar actos de oraci\u00f3n en toda la regi\u00f3n, muchos de ellos est\u00e1n sirviendo en la primera l\u00ednea del conflicto para atender a los que huyen y se ven obligados a desplazarse.<\/p>\n<p>Estos l\u00edderes cristianos se est\u00e1n asociando con otros religiosos y funcionarios del gobierno para crear \u00abclubes de paz\u00bb en las regiones del norte para \u00abcontrarrestar la posible radicalizaci\u00f3n de los j\u00f3venes y promover el di\u00e1logo y las v\u00edas alternativas a la protesta\u00bb, seg\u00fan Alex Vines, que dirige el programa de \u00c1frica en el grupo de reflexi\u00f3n londinense Chatham House.<\/p>\n<p>\u00abLo que es \u00fanico en las relaciones interreligiosas en Mozambique es que entendemos que para que crezcamos juntos como naci\u00f3n, necesitamos colaborar unos con otros\u00bb, dijo Magunhe, de World Relief, que tambi\u00e9n es miembro ordenado del clero anglicano y el principal facilitador de estas reuniones nacionales de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abEn algunas regiones, como en el norte, la mitad de la poblaci\u00f3n es musulmana. Si ese conflicto crece, se convertir\u00e1 en un problema muy grave para nuestro pueblo&#8230; As\u00ed que creo que los l\u00edderes eclesi\u00e1sticos tienen un importante papel que desempe\u00f1ar en la situaci\u00f3n actual\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, los expertos advierten que tales esfuerzos pueden estar poniendo en peligro a estos l\u00edderes religiosos y grupos confesionales. Recientes informes de inteligencia apuntan a una creciente amenaza para la seguridad de figuras de alto nivel que participan en ministerios religiosos y organizaciones sin \u00e1nimo de lucro, as\u00ed como de extranjeros y expatriados. Y se teme que aumente la amenaza de situaciones de rehenes y rescates.<\/p>\n<p>En septiembre pasado, cuando dos monjas fueron capturadas por los extremistas, el obispo cat\u00f3lico Luis Fernando Lisboa, de la di\u00f3cesis de Pemba, el centro de la ciudad m\u00e1s cercano al conflicto, negoci\u00f3 con \u00e9xito su liberaci\u00f3n. Despu\u00e9s de que el obispo Lisboa hablara m\u00e1s abiertamente del conflicto en los meses siguientes, fue reasignado repentinamente a Brasil en febrero &#8211; probablemente por razones de seguridad &#8211; despu\u00e9s de servir en la regi\u00f3n de Pemba durante casi 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00abEl riesgo est\u00e1 aumentando. La situaci\u00f3n no mejora para las ONG, y los insurgentes lo saben\u00bb, afirma Jasmine Opperman, analista de riesgos privados con sede en la vecina Sud\u00e1frica y especializada en terrorismo en el continente.<\/p>\n<p>La incipiente insurgencia lanz\u00f3 su primer ataque contra tres comisar\u00edas de polic\u00eda all\u00e1 por octubre de 2017, y \u00aben el primer a\u00f1o, parec\u00eda algo peque\u00f1o que pod\u00eda ser aplastado por el gobierno\u00bb, dijo Angelo Pontes, un veterano l\u00edder de respuesta a desastres para World Vision Mozambique, adem\u00e1s de mozambique\u00f1o de nacimiento. \u00abPero no fue as\u00ed, porque tres a\u00f1os despu\u00e9s, las cosas se han intensificado y probablemente est\u00e9n muy lejos de terminar\u00bb.<\/p>\n<p>El grupo parece estar bien financiado, con entrenamiento y armamento m\u00e1s avanzados, y sus t\u00e1cticas de ataque parecen aumentar tanto en su estrategia como en su sofisticaci\u00f3n. Su m\u00e9todo de asesinato es principalmente la decapitaci\u00f3n, y hay rumores de que se utilizan formas mucho peores de mutilaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los grupos suelen anunciar su presencia gritando el grito de guerra del extremismo isl\u00e1mico, \u00abAllahu Akbar\u00bb, y hay informes de musulmanes asesinados porque no pod\u00edan recitar el Cor\u00e1n en \u00e1rabe. A partir de 2019, el Estado Isl\u00e1mico global anunci\u00f3 su participaci\u00f3n en la insurrecci\u00f3n en su propaganda, reivindicando expl\u00edcitamente el ataque en Palma, que atrajo la atenci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>Sin embargo, seg\u00fan Vines, es un error decir que existe una conexi\u00f3n firme entre ambos. De hecho, dice que \u00abfue una sorpresa para muchos observadores internacionales, especialmente los de la comunidad diplom\u00e1tica\u00bb, cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos design\u00f3 a ISIS-Mozambique como Organizaci\u00f3n Terrorista Extranjera en marzo.<\/p>\n<p>Porque si bien hay un \u00abpeque\u00f1o n\u00facleo duro de individuos radicalizados, algunos de ellos combatientes extranjeros (en su mayor\u00eda de Tanzania)\u00bb que lideran la carga, Vines dice que la mayor\u00eda de los expertos y analistas regionales estar\u00edan de acuerdo en que \u00abel conflicto en Cabo Delgado sigue siendo m\u00e1s un rechazo a la pol\u00edtica de la \u00e9lite principal que un conflicto religioso profundamente radicalizado\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque varias \u00abiglesias y misiones tambi\u00e9n han sido objeto de ataques\u00bb, dice Vines, el objetivo principal de la insurgencia es atacar \u00ablos \u00f3rganos e instalaciones del Estado\u00bb, ya que sus principales agravios son el Frelimo, el partido pol\u00edtico del gobierno en funciones. Dice que \u00abuno de los principales impulsores era un culto musulm\u00e1n purista que consideraba que la corriente principal del islam estaba comprometida\u00bb debido a sus conexiones con el gobierno y a su afiliaci\u00f3n con personas ajenas y relaciones interreligiosas, especialmente con los cristianos, a los que llaman \u00abcruzados\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEl sentimiento antigubernamental est\u00e1 vinculado al extremismo religioso en Cabo Delgado: se cruzan hasta cierto punto\u00bb, dice Opperman. Pero en cuanto al objetivo final o los planes de la insurgencia, hay muchas especulaciones y muy poco que se sepa con certeza.<\/p>\n<p>Mozambique, que se encuentra en la costa sureste de \u00c1frica, entre Tanzania y Sud\u00e1frica, es actualmente el octavo pa\u00eds m\u00e1s pobre del continente. Los \u00edndices de pobreza m\u00e1s elevados del pa\u00eds se encuentran en las provincias rurales del norte, donde la poblaci\u00f3n a\u00fan no ha obtenido ning\u00fan beneficio econ\u00f3mico de los recursos naturales que se extraen en su regi\u00f3n, que se canalizan en cambio hacia una \u00e9lite adinerada del gobierno y las empresas.<\/p>\n<p>As\u00ed, adem\u00e1s de desplegar una estrategia militar espec\u00edfica para debilitar el n\u00facleo de la insurgencia, Vines sostiene que la violencia puede frenarse de otras maneras. Cree que la mayor\u00eda de los partidarios locales del levantamiento, a algunos de los cuales se les ha ofrecido una suma diaria para que se unan a la insurgencia y a sus campa\u00f1as, \u00abse desprender\u00edan si se les ofrecieran alternativas\u00bb, que, a largo plazo, incluir\u00edan soluciones sostenibles para el desarrollo econ\u00f3mico con el fin de mejorar el sustento general de la poblaci\u00f3n de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El nombre oficial de la insurgencia mozambique\u00f1a es Ansar al-Sunna, pero se la conoce localmente como al-Shabab, que significa \u00abla juventud\u00bb, que es su grupo demogr\u00e1fico m\u00e1s objetivo. En muchas aldeas, se obliga a los ni\u00f1os de tan s\u00f3lo 10 a\u00f1os a alistarse como ni\u00f1os soldados y a las ni\u00f1as de tan s\u00f3lo 12 a\u00f1os a casarse como esposas infantiles, y se mata a cualquiera que no acceda. Tambi\u00e9n hay informes de incidentes de agresi\u00f3n sexual que involucran a mujeres de hasta 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Estas bandas de militantes suelen llegar en mitad de la noche, provocando un gran p\u00e1nico en la oscuridad, y luego lanzan una advertencia a los que perdonan de que volver\u00e1n y matar\u00e1n a cualquiera que intente regresar a la aldea. Los que consiguen escapar se esconden en los arbustos de la periferia hasta la luz del d\u00eda, con s\u00f3lo la ropa que llevan puesta, hasta que inician su peligroso viaje.<\/p>\n<p>A menudo caminando durante d\u00edas sin comida ni agua, los supervivientes se dirigir\u00e1n primero a las casas de sus familiares que viven en Pemba y en los pueblos cercanos. Desde all\u00ed, algunos se dirigen a los campamentos improvisados que se han instalado en toda la provincia. S\u00f3lo entonces algunos de ellos llegan a los campos para desplazados internos que gestiona oficialmente el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).<\/p>\n<p>A diferencia de sus equivalentes contempor\u00e1neos en otras partes de \u00c1frica -como al-Shabaab en Somalia, Boko Haram en Nigeria o las Fuerzas Democr\u00e1ticas Aliadas (ADF) en el este de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo-, la insurgencia de Ansar al-Sunna en Mozambique ha recibido poca atenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n desde que comenz\u00f3.<\/p>\n<p>\u00abNo hay mucha gente que sepa lo que est\u00e1 ocurriendo en Mozambique\u00bb, dice Pontes, que lleva a\u00f1os trabajando en la respuesta a las crisis. \u00abA diario, vemos las noticias sobre problemas en algunos rincones del mundo, y de vez en cuando me pregunto: &#8216;\u00bfPor qu\u00e9 no traen tambi\u00e9n historias sobre Mozambique? El problema de Cabo Delgado es grave: \u00bfpor qu\u00e9 no hacen algo?\u00bb.<\/p>\n<p>Muchos mozambique\u00f1os no tienen acceso a informaci\u00f3n fiable, y a menudo los medios de comunicaci\u00f3n de fuera del pa\u00eds incluyen informaci\u00f3n y actualizaciones m\u00e1s precisas que los de dentro.<\/p>\n<p>\u00abA nivel interno, los medios de comunicaci\u00f3n progubernamentales no comparten mucho sobre lo que ocurre en Cabo Delgado\u00bb, dice Pontes. \u00abEn realidad, la mayor\u00eda de nosotros acabamos aprendiendo mucho sobre lo que ocurre all\u00ed a trav\u00e9s de otros grupos de medios de comunicaci\u00f3n\u00bb, as\u00ed como a trav\u00e9s de publicaciones en las redes sociales y actualizaciones de analistas y expertos regionales.<\/p>\n<p>Tras m\u00e1s de 15 a\u00f1os de trabajo sobre el terreno, Pontes dirige el equipo de Asuntos Humanitarios y de Emergencia de World Vision, que se asocia con UNICEF y un pu\u00f1ado de otras organizaciones humanitarias cristianas para satisfacer las necesidades b\u00e1sicas en las aldeas locales y en los campamentos de desplazados internos, como agua potable, gesti\u00f3n de residuos y saneamiento seguro. A medida que se van reasentando miles de familias cada d\u00eda, el n\u00famero de problemas de salud p\u00fablica se ve agravado por el COVID-19, que sigue asolando el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Pontes estuvo en el lugar en noviembre de 2020, cuando se abri\u00f3 uno de los primeros campamentos oficiales en la vecina provincia de Nampula. Desde mayo, el campamento de Corrane se ha convertido en el hogar de casi 65.000 personas, de las cuales alrededor del 85% son mujeres y ni\u00f1os, seg\u00fan World Vision. Y aunque las necesidades de los supervivientes que buscan refugio en los campamentos han aumentado exponencialmente, el apoyo de los donantes a World Vision y a otras organizaciones sin \u00e1nimo de lucro ha disminuido constantemente.<\/p>\n<p>\u00abDesde 2020, ha sido un reto\u00bb, dice Pontes. \u00abPero seguimos intent\u00e1ndolo y llamando a las puertas\u00bb. Su objetivo actual es recaudar 5 millones de d\u00f3lares para hacer frente a las crecientes demandas.<\/p>\n<p>Pontes vivi\u00f3 en la ciudad cuando era ni\u00f1o, pero a\u00fan recuerda que rezaba para que Dios protegiera a sus padres cuando sal\u00edan de casa para trabajar en las provincias rurales durante d\u00edas. Ahora, con 46 a\u00f1os y dos hijos peque\u00f1os, Pontes desea que no tengan que pasar por la misma experiencia.<\/p>\n<p>\u00abEs terrible que los ni\u00f1os de hoy tengan que escuchar esto. Y a veces ocurre algo tan malo que todo el mundo habla de ello, y aunque quieras protegerlos, acaban oyendo hablar de estas cosas\u00bb, dice.<\/p>\n<p>\u00abPero mis hijos son peque\u00f1os\u00bb, dice Pontes, \u00aby s\u00f3lo espero y rezo para que esto acabe alg\u00fan d\u00eda, y no tengan que o\u00edr hablar de ello; o acaben oyendo algo escrito en los libros o de ese tipo, no en las noticias con las que tienen que lidiar en el d\u00eda a d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Otra de las principales ONG cristianas del norte de Mozambique, cuyo nombre se mantiene en secreto por razones de seguridad, ha estado trabajando lo m\u00e1s cerca posible del conflicto. Est\u00e1n atendiendo y ministrando a los cientos de miles de hombres, mujeres y ni\u00f1os que a\u00fan no han llegado a la seguridad de los campamentos. La mayor\u00eda de ellos se alojan en Pemba y en las aldeas de los alrededores, a menudo con familiares y amigos, y muchos se alojan en casas de creyentes.<\/p>\n<p>Esta organizaci\u00f3n est\u00e1 facilitando el asesoramiento generalizado en materia de traumas mediante la oraci\u00f3n, un ministerio dirigido por creyentes nacionales que hablan con fluidez cuatro de los principales dialectos de la regi\u00f3n. Y en los \u00faltimos meses, la organizaci\u00f3n informa de que miles de personas no s\u00f3lo est\u00e1n llegando a la fe en Cristo, sino que tambi\u00e9n est\u00e1n recibiendo una profunda sanaci\u00f3n espiritual y emocional.<\/p>\n<p>\u00abEs un tremendo privilegio colaborar en Mozambique en un momento como \u00e9ste\u00bb, dijo uno de los fundadores de la organizaci\u00f3n, cuyo nombre tambi\u00e9n se mantiene en reserva. \u00abEl cuerpo de Cristo en el norte de Mozambique no se desanima. Por muy oscuras que sean las cosas, estamos llamados a brillar en medio de ellas.<\/p>\n<p>\u00abEl amor gana, y siempre triunfa sobre el odio\u00bb, dijo el l\u00edder. \u00abY todo el mundo -absolutamente todo el mundo- est\u00e1 diciendo s\u00ed a Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.christianitytoday.com\/news\/2021\/august\/mozambique-insurgency-attacks-cabo-delgado-pastors-minister.html\">Christianity Today<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En abril, cuando hombres armados empezaron a atacar su pueblo en plena noche, un pastor de una iglesia local del norte de Mozambique despert\u00f3 a su familia para que huyera. Se llev\u00f3 a sus dos hijos mayores y su mujer a los dos menores. En medio del caos y la confusi\u00f3n, los gritos y los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":72605,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81,80,83],"tags":[137,989,86,517,663,507],"class_list":["post-72604","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-internacional","category-noticias","tag-cristianos","tag-insurgencia","tag-libertad-religiosa","tag-mozambique","tag-persecucion-religiosa","tag-violencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/72604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=72604"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/72604\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":72606,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/72604\/revisions\/72606"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/72605"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=72604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=72604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=72604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}