{"id":13452,"date":"2020-01-09T11:46:05","date_gmt":"2020-01-09T17:46:05","guid":{"rendered":"http:\/\/conciencianacional.org\/?p=13452"},"modified":"2020-01-09T11:46:05","modified_gmt":"2020-01-09T17:46:05","slug":"francia-ciudadanos-de-segunda-el-estatus-de-los-cristianos-en-los-paises-islamicos-una-constante-historica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/?p=13452","title":{"rendered":"(Francia) Ciudadanos de segunda: el estatus de los cristianos en los pa\u00edses isl\u00e1micos, una constante hist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"<p><b>Aram Mardirossian<\/b>\u00a0es profesor adjunto en la Facultad de Derecho de la Universidad Par\u00eds-I Pante\u00f3n Sorbona y director de la Escuela Pr\u00e1ctica de Altos Estudios (Ciencias religiosas). En esa doble calidad de jurista y experto en ciencias religiosas, explica en un reciente art\u00edculo en\u00a0<b><em>Valeurs Actuelles<\/em><\/b>\u00a0c\u00f3mo\u00a0<b>las fuentes del islam justifican su dominaci\u00f3n sobre los no musulmanes<\/b>.<\/p>\n<h3><b>Ayer \u00ab\u1e0dimmis\u00bb, hoy ciudadanos de segunda<\/b><\/h3>\n<p><b>\u00abHe vencido gracias al terror\u00bb, habr\u00eda dicho Mahoma<\/b>. Sea aut\u00e9ntica o no esta \u00abtradici\u00f3n\u00bb (<em>\u1e25adith<\/em>), es innegable que a partir de la h\u00e9gira (a\u00f1o 622), la guerra (<em>\u1e25arb<\/em>) constituye la v\u00eda privilegiada iniciada por \u00e9l y sus \u00absucesores\u00bb, los califas (<em>al-julafa<\/em>) para difundir el islam. Las \u00abgrandes conquistas\u00bb\u00a0(<em>al-futu\u1e25<\/em>) se realizaron en\u00a0<b>apenas un siglo<\/b>\u00a0gracias al ferviente impulso religioso. Un imperio que se extiende desde el sur de Francia a las puertas de China, forjado a hierro y fuego. Esta expansi\u00f3n militar fulminante est\u00e1 legitimada por el principio de \u00abguerra legal\u00bb (<em>yihad<\/em>, literalmente, \u00abesfuerzo\u00bb, en este caso, guerrero), que constituye un deber absoluto para cada musulm\u00e1n. Todos los creyentes deben participar, en la medida de sus posibilidades, en la difusi\u00f3n de la verdadera religi\u00f3n a toda la humanidad. Adem\u00e1s, al ser esta la \u00abreligi\u00f3n\u00a0 natural\u00bb (<em>din-al-fitra<\/em>) de la humanidad,\u00a0<b>todos los que la rechazan son ap\u00f3statas que se rebelan contra Al\u00e1<\/b>.<\/p>\n<p>R\u00e1pidamente, innumerables pueblos pasaron a estar bajo dominio musulm\u00e1n. Si bien una minor\u00eda de ellos se convirti\u00f3 a la fe de los vencedores, a menudo por temor o por oportunismo,\u00a0<b>la mayor\u00eda conserv\u00f3 su religi\u00f3n<\/b>. El estatuto de no musulmanes para muchos cristianos que viven en tierras del islam lo fija el Cor\u00e1n (9, 29): \u00ab\u00a1<b>Combatid<\/b>\u00a0contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Al\u00e1 ni en el \u00faltimo D\u00eda, ni proh\u00edben lo que Al\u00e1 y Su Enviado han prohibido, ni practican la religi\u00f3n verdadera, hasta que,\u00a0<b>humillados<\/b>, paguen el tributo directamente!\u00bb<\/p>\n<figure style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.religionenlibertad.com\/images\/carpeta_gestor\/archivos\/2020\/01\/01\/mahoma_uhud.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"524\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Mahoma, en la batalla de Uhud (625). Wikipedia.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Del mismo modo, en tierras isl\u00e1micas, el \u00abpueblo del Libro\u00bb (<em>ahl al-kitab<\/em>) -globalmente, los jud\u00edos y los cristianos- obtienen la \u00abprotecci\u00f3n tutelar\u00bb contractual (<em>\u1e0dimma<\/em>) con la doble condici\u00f3n de reconocer la dominaci\u00f3n de la comunidad (<em>umma<\/em>) musulmana al contratar un \u00abpacto de alianza\u00bb y pagar una gravosa tasa. Se trata, en realidad, de\u00a0<b>un acto unilateral que la autoridad musulmana puede revocar en cualquier momento al proclamar la\u00a0yihad\u00a0contra los infieles (<em>kafirun<\/em>) que no se someten<\/b>. Queremos precisar que los \u00abpolite\u00edstas\u00bb tienen que sufrir la\u00a0yihad\u00a0hasta su conversi\u00f3n y, en caso de resistencia, ser condenados a muerte y ejecutados, o reducidos a la esclavitud. En realidad, la existencia del estatuto de\u00a0<em>\u1e0dimmi\u00a0<\/em>no es, en s\u00ed, leg\u00edtimo, sino s\u00f3lo en raz\u00f3n de la tolerancia que le concede su amo musulm\u00e1n. Y lo que es peor, se le proh\u00edbe la leg\u00edtima defensa, porque se la considera una agresi\u00f3n.\u00a0<b>El cristiano o jud\u00edo debe mendigar la paz<\/b>\u00a0y, en virtud de su extrema vulnerabilidad, est\u00e1 obligado a alabar la\u00a0<em>shari&#8217;a\u00a0<\/em>-la ley isl\u00e1mica-, que le concede la vida\u00a0<b>a cambio de que se degrade<\/b>.<\/p>\n<p>Progresivamente, el estatuto de los\u00a0<em>\u1e0dimmis\u00a0<\/em>se fue perfeccionando, sobre todo a nivel fiscal. Se les impuso\u00a0<b>un doble impuesto<\/b>: la\u00a0<em>\u0177iz\u00eea<\/em>,\u00a0que es un impuesto de capitaci\u00f3n, y el\u00a0<em>jara\u0177<\/em>, que es una retenci\u00f3n inmueble que ata\u00f1e m\u00e1s directamente a las tierras conquistadas. El califato abas\u00ed (750-1258) someti\u00f3 a los\u00a0<em>\u1e0dimmis\u00a0<\/em>a diversas obligaciones y prohibiciones. Deb\u00edan respetar una serie de\u00a0<b>signos distintivos en la vestimenta<\/b>, y los comerciantes pagar una tasa superior a la de los musulmanes.\u00a0<b>Su testimonio no tiene valor contra un fiel<\/b>\u00a0porque se considera que no poseen la integridad moral y religiosa necesaria. Las\u00a0<b>prohibiciones<\/b>\u00a0tambi\u00e9n son estrictas: se les proh\u00edbe llevar armas, montar a caballo, construir nuevas iglesias -es decir, est\u00e1 prohibida toda forma de proselitismo-, volver a su religi\u00f3n de origen despu\u00e9s de haberse convertido al islam, o casarse con una musulmana.<\/p>\n<p>De manera excepcional, los\u00a0<em>\u1e0dimmis\u00a0<\/em>ocuparon ocasionalmente un rango elevado en la sociedad -s\u00f3lo para contribuir a la gloria del islam-, sobre todo en la administraci\u00f3n del califato. A pesar de todo, segu\u00edan siendo unos infieles, por lo que no pod\u00edan de ninguna manera pretender ser iguales, ni<em>\u00a0de jure\u00a0<\/em>ni\u00a0<em>de facto<\/em>, a los musulmanes, ni siquiera en\u00a0<b>la trillada quimera de Al-Andalus<\/b>. En resumen,\u00a0<b>el\u00a0<em>\u1e0dimmi\u00a0<\/em>no es un \u00abprotegido\u00bb, sino m\u00e1s bien \u00a1una \u00abv\u00edctima de extorsi\u00f3n\u00bb!<\/b><\/p>\n<p>A lo largo de los siglos, en Oriente, la \u00ab\u1e0dimmitud\u00bb hizo que disminuyera el n\u00famero de cristianos, aumentando autom\u00e1ticamente el de musulmanes. Para huir de su degradante condici\u00f3n, algunos cristianos abrazaron a su pesar el islam; otros prefirieron el exilio, mientras que las matanzas puntuales recordaban al resto que el simple hecho de que pudieran vivir en tierra del islam era un inmenso privilegio. A lo largo de los siglos,\u00a0<b>los\u00a0<em>\u1e0dimmis\u00a0<\/em>desarrollaron como una verdadera segunda naturaleza: el temor, la humildad, es decir, la servidumbre<\/b>. En v\u00edsperas de la Primera Guerra Mundial,\u00a0<b>los cristianos a\u00fan representaban aproximadamente un cuarto de la poblaci\u00f3n del Cercano Oriente<\/b>. El genocidio de los armenios y del conjunto de los cristianos cometido por los turcos otomanos entre 1915 y 1923 redujo esta cifra dr\u00e1sticamente.<\/p>\n<figure style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.religionenlibertad.com\/images\/carpeta_gestor\/archivos\/2020\/01\/01\/genocidio_armenio.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"326\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">El genocidio armenio de 1915-1916 implic\u00f3 el desplazamiento de poblaci\u00f3n y la aniquilaci\u00f3n de una cifra en torno a un mill\u00f3n y medio de personas<\/figcaption><\/figure>\n<p>La aparici\u00f3n de los nacionalismos en el siglo XIX y la desaparici\u00f3n del califato otomano en 1924 no signific\u00f3 para los supervivientes -los \u00abrestos de la espada\u00bb- la supresi\u00f3n de la \u00ab\u1e0dimmitud\u00bb, sino m\u00e1s bien su complicaci\u00f3n. A partir de 1928 con los\u00a0<b>Hermanos Musulmanes<\/b>, y hoy con el conjunto de las corrientes<b>\u00a0integristas -m\u00e1s que islamistas-<\/b>, la superioridad indiscutible de la\u00a0<em>umma<\/em>, que transciende el modelo imperfecto y temporal del Estado-naci\u00f3n, sigue siendo reivindicada. Antes de ser miembro de un Estado o de una naci\u00f3n, el musulm\u00e1n pertenece a la\u00a0<em>umma<\/em>, \u00fanica comunidad verdaderamente leg\u00edtima por estar totalmente sometida a la ley de Dios.<\/p>\n<p>Esperando este restablecimiento,\u00a0<b>existe desde 1969 una especie de \u00ab<em>umma\u00a0<\/em>virtual\u00bb, la Organizaci\u00f3n de la Cooperaci\u00f3n Isl\u00e1mica, que agrupa actualmente a 57 pa\u00edses<\/b>. En este \u00abimperio sin emperador\u00bb, m\u00e1s de una treintena de miembros -entre ellos, todos los Estados de la Liga \u00c1rabe, con excepci\u00f3n del L\u00edbano-, reconocen en diversos grados al islam como religi\u00f3n de Estado y, sobre todo, consideran la\u00a0<em>shari&#8217;a<\/em>\u00a0como la fuente fundamental de su legislaci\u00f3n. Un peque\u00f1o n\u00famero de pa\u00edses -como Arabia Saudita-, practica una aplicaci\u00f3n casi total de la\u00a0<em>shari&#8217;a<\/em>, mientras que otros recurren a ella de manera parcial. Sin embargo,\u00a0<b>todos fomentan la desigualdad paradigm\u00e1tica deseada por Al\u00e1 entre musulmanes y no musulmanes<\/b>.<\/p>\n<h3 class=\"ladillo_azul\">Declaraciones isl\u00e1micas de los derechos del hombre de Par\u00eds y El Cairo<\/h3>\n<p>Condenable respecto a los derechos del hombre, que representan una ideolog\u00eda puramente occidental, esta situaci\u00f3n constituye\u00a0<b>una aplicaci\u00f3n fiel de los principios fundamentales de la\u00a0<em>shari&#8217;a<\/em><\/b>. Si bien la mayor parte de los pa\u00edses musulmanes se adhieren formalmente a la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos del Hombre de 1948 y a los tratados que la ratifican -con frecuentes reservas-, es significativo que se hayan redactado\u00a0<b>dos \u00abdeclaraciones isl\u00e1micas de los derechos del hombre\u00bb, primero en Par\u00eds en 1981, despu\u00e9s en El Cairo en 1990<\/b>. De estos textos resulta que \u00ablos derechos del hombre, en el islam, est\u00e1 firmemente arraigados en la convicci\u00f3n de que Dios, y s\u00f3lo Dios, es el autor de la ley y fuente de todos los derechos del hombre\u00bb. Junto a este acercamiento de fachada a sus \u00abmodelos\u00bb occidentales, estas declaraciones tienen como objetivo, ante todo, preservar la barrera infranqueable entre creyentes e infieles.<\/p>\n<p>As\u00ed, del Magreb a Afganist\u00e1n, los ciudadanos cristianos sufren, en sus respectivos pa\u00edses, discriminaciones y humillaciones. Las desigualdades conciernen, sobre todo, a las condiciones para practicar el culto -cuando este es autorizado-, pero tambi\u00e9n el acceso a la funci\u00f3n p\u00fablica y a determinadas profesiones, como tambi\u00e9n a cuestiones en materia de sucesi\u00f3n o matrimoniales.\u00a0<b>En general, los cristianos son ciudadanos de segunda en las tierras en las que vivieron sus antepasados mucho antes de la llegada del islam<\/b>. Es emblem\u00e1tico el caso de los coptos de Egipto, herederos de la gran civilizaci\u00f3n de los faraones.<\/p>\n<p>A la inferioridad jur\u00eddica se a\u00f1ade la presi\u00f3n social ejercida por la mayor\u00eda musulmana, que\u00a0<b>ve en los cristianos el chivo expiatorio ideal cada vez que surge una dificultad<\/b>. Seg\u00fan la ONG\u00a0<em>Portes Ouvertes<\/em>, aproximadamente 250 millones de cristianos han sido v\u00edctimas de la persecuci\u00f3n en 2019. Entend\u00e1monos: esta cifra asombrosa no ata\u00f1e s\u00f3lo a los cristianos de Oriente, pero el tributo que estos pagan es particularmente alto. Las recientes destrucciones orquestadas en Irak y Siria, los dos Estados-naci\u00f3n \u00e1rabes m\u00e1s viables, han sido llevadas a cabo por grupos sun\u00edes integristas apoyados por algunos poderes regionales -Turqu\u00eda la primera- y, a veces, occidentales. No es sorprendente, entonces, que\u00a0<b>las primeras v\u00edctimas de este caos provocado hayan sido las minor\u00edas cristianas que, de nuevo, son martirizadas<\/b>.<\/p>\n<p>Tenemos miles de ejemplos que ilustran la situaci\u00f3n tr\u00e1gica de los cristianos. Dos ser\u00e1n suficientes. El estatuto de\u00a0<em>dhimmi\u00a0<\/em>ha sido recientemente aplicado por el\u00a0<b>Estado Isl\u00e1mico<\/b>\u00a0que, tras sus victorias, dejaba a los cristianos capturados la posibilidad de elegir entre la conversi\u00f3n al islam, el pago del tributo en cuanto\u00a0<em>dhimmi\u00a0<\/em>o la muerte. B\u00e1rbaros pero legalistas, los terroristas aplican fielmente la prescripci\u00f3n cor\u00e1nica anteriormente citada (9, 29). La situaci\u00f3n de los cristianos en\u00a0<b>Palestina<\/b>\u00a0tampoco es envidiable.\u00a0<b>En 1947 eran casi un tercio de la poblaci\u00f3n; ahora son el 5%<\/b>. M\u00e1s que por la ocupaci\u00f3n israel\u00ed o las dificultades econ\u00f3micas,\u00a0<b>los cristianos huyen de Cisjordania y, sobre todo, de la franja de Gaza controlada por Hamas<\/b>, porque son regularmente perseguidos y sistem\u00e1ticamente marginados.<\/p>\n<p><b>Los musulmanes integristas pr\u00e1cticamente han ganado y, pronto, la tierra de Oriente que acogi\u00f3 la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios ya no estar\u00e1 habitada por uno solo de sus fieles<\/b>. La luz podr\u00eda haber venido de Occidente. Desde la cuarta cruzada (1204) hasta las recientes y destructivas campa\u00f1as militares llevadas a cabo conjuntamente entre Europa y Estados Unidos, los cristianos de Oriente siempre han sido\u00a0<em>in fine<\/em>\u00a0los perdedores de la historia. En este sentido, la culpa de los occidentales es doble. Al abandonar a sus correligionarios orientales a su funesta suerte, se han puesto ellos mismos en peligro, como record\u00f3 claramente en 2014 monse\u00f1or\u00a0<b>Amel Shimoun Nona<\/b>, entonces arzobispo caldeo cat\u00f3lico de Mosul: \u00abNuestro sufrimiento es un preludio del que vosotros, cristianos europeos y occidentales, sufrir\u00e9is en un futuro cercano\u00bb. En Oriente, la partida parece perdida; aqu\u00ed, a\u00fan no, pero el tiempo apremia y\u00a0<b>s\u00f3lo un despertar radical permitir\u00e1 que Occidente no sea, a su vez, islamizado<\/b>. Escuchemos a San Pablo: \u00abPor lo dem\u00e1s, buscad vuestra fuerza en el Se\u00f1or y en su invencible poder. Poneos las armas de Dios, para poder afrontar las asechanzas del diablo\u00bb (Ef 6, 10-11).<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.religionenlibertad.com\/cultura\/345755057\/ciudadanos-segunda-estatus-cristianos-paises-islamicos-constante-historica.html\">Religi\u00f3n en Libertad<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aram Mardirossian\u00a0es profesor adjunto en la Facultad de Derecho de la Universidad Par\u00eds-I Pante\u00f3n Sorbona y director de la Escuela Pr\u00e1ctica de Altos Estudios (Ciencias religiosas). En esa doble calidad de jurista y experto en ciencias religiosas, explica en un reciente art\u00edculo en\u00a0Valeurs Actuelles\u00a0c\u00f3mo\u00a0las fuentes del islam justifican su dominaci\u00f3n sobre los no musulmanes. Ayer [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13444,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81,80,83],"tags":[253,85,86],"class_list":["post-13452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-derechos-humanos","category-internacional","category-noticias","tag-francia","tag-internacional","tag-libertad-religiosa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13452"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13453,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13452\/revisions\/13453"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/observatoriolibertadreligiosa.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}